lunes, 11 de agosto de 2014

Jayne Cortez o la poesía de los pueblos que encuentran su voz

Publicado inicialmente en http://proyectoculturalsur.net/celebramos-la-poesia-de-jayne-cortez/

Celebramos la poesía de Jayne Cortez, hoy 8 de marzo, a dos meses de su muerte en Nueva York, repasando algunos hechos de su vida y aludiendo a su legado poético.

La voz erguida de mujer negra que no elude las circunstancias sociales en las que se levanta, hace imposible diferenciar en Jayne Cortez su historia literaria de su vida dedicada a la actividad por la dignidad de las mujeres y de los afroamericanos. Junto a ella y en su momento, las mujeres negras norteamericanas despertaron a la creación y al canto, llamando a las cosas por su crudo nombre cotidiano. Asumieron una estética de la rabia y del rechazo a la opresión, valiéndose de los excesos en el lenguaje y de la pérdida total del pudor en el poema.

Siendo este un tiempo de guerra para Joanne
ella hizo lo que un ministerio de defensa haría
en tiempos de guerra
y cuando el chupameados-huelemierda policía dijo:
voy a hacer que prefieras haber estado muerta puta negra
ven aquí
Joanne le clavó un pica-hielo en
el pecho del perverso SWAT fornicador de su madre
sí en el cuello grasoso de ese policía racista
Joanne ejecutó la danza de los pica-hielos y una vez más
de costa a costa
de casa a casa
celebramos el día del puerco violador muerto
¿y qué otra mierda se supone que deberíamos hacer?

Hacer poesía para una mujer negra en el siglo XX fue un ejercicio de fuerza más que de contemplación. No se arranca una mordaza de siglos con delicadeza.

La activación de una voz poética como instrumento musical sucedió en los poetas de esta generación del Movimiento de las Artes Negras con su sede en Norteamérica, años 60. Ellos incorporaron el subgénero del Spoken word que apropia el componente rítmico y escénico característico del canto, haciendo prevalecer la oralidad en el poema. Jayne se acompaña de  una banda de Jazz, fundada junto a su hijo, el baterista Denardo Coleman, y crea piezas de poesía inseparables de la música, poesía-jazz, con todo la apasionante sinestesia que el hecho suscita.




Si la pasión en la poesía de Jayne está alimentada por la discriminación racial y sexual, no dejan de encontrarse en su poesía profundas vetas de ternura. La sublevación y el erotismo se confirman inseparables. En poemas como Chocolate, las series de sentido se tejen a través de una cadencia que lleva a pensar si hubo alguna vez, acaso, algo negro y sublevado que no fuera dulce: Chococolate /dicen que por tu cuerno abierto lleno de danzantes /llega la risa. Una relación directa queda sellada entre lo universalmente erótico y lo universal revolucionario.

A diferencia de otras creadoras como Nina Simone que decidieron salir de Estados Unidos para escapar a las arbitrariedades y discriminaciones de disqueras y editoriales, Jayne implementó la alternativa de fundar medios propios. Es así como parte de sus 12 libros de poemas publicados y las 9 grabaciones de su poesía-jazz se hicieron posibles a través de Bola Press, su propia editorial.

En 1991, junto a la escritora Ama Ata Aidoo (Ghana), fundó la Organización de Mujeres Escritoras de África, para crear caminos de confluencia y conocimiento entre las africanas y las afroamericanas. No se sabe si es la organización de las mujeres tan precisa para la emancipación del ser humano en general la que se vuelve poesía-jazz, un subgénero de irresistible belleza, en Jayne Cortez o si sucede el fenómeno contrario:



La poeta estuvo en Colombia en 2009, participando en el Festival Internacional de Poesía de Medellín. La página del Festival reproduce sus poemas en el siguiente enlace. Allí también puede encontrarse la magnífica antología de poetas de los cinco continentes que han llegado hasta Medellín en 22 años de Festival.

http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Revista/ultimas_ediciones/84_85/cortez.html

Siguiendo el enlace a continuación se encuentra una grabación de Jayne Cortez leyendo en Medellín, ese poderoso poema cuyos versos principales quedan sonando en la caja toráxica de la poesía universal, “Encuentra tu propia voz y úsala. Usa tu propia voz y encuéntrala”, dice.

http://www.youtube.com/watch?v=g8BwkXaim44


La voz de Jayne Cortez permanecerá con su preciso encanto y vigorosa composición afirmando las posiciones en el campo de batalla espiritual por la dignidad del ser humano entero. En general, las letras y la música de raíz africana difícilmente desconocen o desfallecen ante la adversidad, antes bien, se elevan como protagonistas de la contradicción activa e inspirada que funda el movimiento espiritual y material, dotando a los pueblos de motivos.

lunes, 31 de diciembre de 2012

APLICA A LOS SERES HUMANOS, TAMBIÉN


APLICA A LOS SERES HUMANOS, TAMBIÉN
Para Alan Turing, a 100 años de su nacimiento

Hiperboloides de luz maravillosa
rodando por su cuenta a través del Espacio y del Tiempo
son puerto para esas ondas que de algún modo podrían
descifrar la sagrada pantomima de Dios. 
Alan Turing

Buscamos la salida al círculo de Dios
Abrimos brecha como ley, rompemos
toda ley 

Nos hallamos contradictorios a él y menos crueles
La vida, servida con el punible y terminal
amor de Dios
es la manzana envenenada que mordimos con la primera 
        inhalación
Tarde o temprano su veneno surte efecto
De la vida nos sabemos inocentes
De la muerte aguardaríamos amnistía

Ante el axioma emponzoñado de Dios nos erguimos 
       originariamente

En hordas en las que pesan los compañeros caídos
más que el paraíso en pedazos 
que recomponemos 
cíclicamente
Vamos formando primero una sombra y luego una costra 
usando cierto magnetismo ilustrado de Dios
hasta que alguno de nosotros se levanta a sí como pontífice 
y comienza a eliminar diferencias

Sobrevienen traiciones en cadena
En nuestros experimentos, tenemos probabilidades superiores a 
       cero de exterminar hasta al olvido
Practicamos la huida del círculo y sólo se nos ocurre primariamente 
       edificar sectas fascistas alrededor
Se activan así los dogmas cuya función es dilatar la influencia 
       del círculo

Somos falibles
La Máquina vino a demostrarlo

Ocupados en descifrar a Dios 
cuando somos el enigma
Nosotros y nuestros juegos metafísicos
que de tanto en tanto devienen máquinas
no ornamentos
y se posan sobre el horizonte 
combustionando para todos

Lo nuestro es la apostasía de los límites
y nos declaramos culpables con fasto

Nuestra sonrisa no pide perdón 
y nuestras manos,
nuestros gestos de discriminados,
nuestras afrentas,
van forzando la eternidad

viernes, 23 de marzo de 2012

Tres poemas (1999)


Hendija

Las salidas, las fugas
esperan para activarse
la seña del humo

El tintero es una lámpara apagada
su centro es la prisión de una ardilla

Las letras operan a capricho
articulando posiciones ilegibles

¿a dónde fueron las ganzúas,
a esta hora,
en la que nadie entra
y quien lo hace,
roba,
y sale sellando cerraduras?

Afuera, el viento ocupa otra cabellera

Las  ¿llamas?
no consumen al viejo cuento
carcelero

¿Embestirá el tren de malditos?
¿Cederá la reja de niebla?

Como lluvia ácida,
¿una Idea devorará
el cubículo?

¿Vendrá el vuelo sin censores
sin radares sin cuerdas?


***

Alcatraz

Pico hacia el mar
con la pasión de las células
pico hacia el mar

Recibo el golpe del agua
Sobreviene fugaz la desaparición

Emerjo. Una vez más, flota
la profundidad, inconclusa.
Perenne, la superficie

Para este ciclo de nacimiento y extinción
¿Dónde se guarda la cura?
Nos ciega la sal en la caída
¿Cuántos signos más son precisos para la comprensión?

¿la flor?

¿Dónde la flor resolutoria que librará del clavado final
que dieron los padres y los padres de los padres
en la densa superficie?


***

T


Inicio
y presencio el surgimiento de T
Una visión de cuerpos enrojecidos en un ámbito oscuro
Un silencio negro envuelve la expulsión de cada T
Madres rojas de cuatro vértices arrojan la T negra
fuera de su perímetro
Las nacidas se alinean a un lado y a otro
siempre toman un cauce lóbrego con prontitud
y se ordenan en él
Van armadas con el orificio y el desgarre
Están marcadas por el sino de la perpendicular
señal de la contradicción que domina los rostros
de la desértica zona donde
las espadas son el único cultivo de cosecha próxima
El pelotón de T marcha en forma de broca
orada y martilla
tira el ancla y taladra
acciona la lógica militar
el ánimo de conquista
la dominación de un pueblo por otro

¿como se rompen las T por venir?

miércoles, 7 de marzo de 2012

Sello de visita

En las cárceles, a los visitantes les ponen sellos en los brazos para diferenciarlos de los presos, en caso de fuga o motín o cualquier tipo de emergencia imaginaria o real. El poeta Clemente Padín y yo haremos este sello. Lo pondremos en los brazos de los asistentes a alguna reunión, repitiendo consignas como las siguientes:

Que desove la poesía en las costas de Colombia.

Genuina libertad de expresión para los colombianos y para todos los seres humanos.

Libertad genuina para los prisioneros políticos y sus sueños.

Libertad a la vida salvaje.

Poesía: genuina libertad.

Poetry: genuine freedom.



viernes, 30 de diciembre de 2011


“La poesía me defenderá”

Desde Colombia, tras haber sido encarcelada y recientemente liberada, la poeta Angye Gaona responde las preguntas enviadas por Sudestada. Un panorama de la persecución sobre su persona y sobre muchos otros intelectuales y luchadores sociales en una tierra asediada por la represión. Un diálogo sobre poesía y resistencia.


Por Mariano Garrido 


(Entrevista publicada en la sección "Poesía blindada" de la revista SUDESTADA No. 101. Buenos Aires, Argentina, Agosto de 2011).

Si le piden que se presente, se define como una mujer creativa y misteriosa; en el antimeridiano de la vanidad, agrega: “como todas”. Concibe a la poesía como una forma de conocer el mundo, y no como simple divertimento o evasión. “Me he motivado hacia la creación porque me parece un acto de esperanza y de libertad en mitad de las circunstancias de exclusión en el mundo actual”. Si tiene que mencionar un puñado de datos sobre sí, señala que tiene una hija de cinco años y que como madre sigue a su niña en todo. Escribe; participa en la vida cultural de su tierra, coordina talleres de escritura y poesía. Planea seguir publicando poemarios, a la par que está ideando una revista de libre expresión con trabajos de personas privadas de su libertad. Cuando menciona la causa judicial en su contra, se pronuncia sin dudarlo: “es la poesía misma la que me va a defender”. Habla Angye Gaona, poeta; presa en las cárceles del estado terrorista colombiano, y recientemente liberada.

Hace algunos meses, al buscar tu nombre en la web, que figura entre los poetas jóvenes de nuestro continente, solíamos encontrar poemas tuyos, o informaciones relacionadas a tus publicaciones; una ponencia sobre literatura y experimentación estética, o tu presencia en el festival de poesía de Medellín. En la actualidad, tu nombre ingresado en cualquier buscador da lugar a cientos de páginas de poetas, intelectuales y organizaciones políticas y sociales en solidaridad con vos y con los presos políticos colombianos.


¿Cuándo te detienen y en qué circunstancias?


El 14 de enero de este año, regresaba de Venezuela a mi país, acompañada de un cargamento de libros de poesía y LPs de música clásica. Entré a registrar mi entrada a Colombia y me informaron, en la ventanilla del DAS (Depto. Administrativo de Seguridad colombiano), que tenía una orden de captura. Desde ese momento, cambia mi vida que continuará, en los siguientes cuatro meses, en la cárcel de mediana seguridad en esa ciudad fronteriza, Cúcuta.


¿Qué aducen los captores?


Desde el principio se me hace absurdo tanto la captura como el delito que se me imputa. Se trata de un “concierto para delinquir”, inicialmente. Luego, se habla de “narcotráfico” y, finalmente, “rebelión”. En ese momento, la pérdida de la libertad, acusada de narcotráfico, capturada por el DAS (institución que ha sido cuestionada por sus nexos con carteles de la droga), todo esto cayendo sobre una mujer como yo que, deliberadamente, he elegido una vida sencilla, alejada de la codicia en que se inmiscuyen y se pierden los seres humanos, me pareció un hecho demencial, una broma pesada. Nunca terminó de serlo y se convirtió en una agresión más a la humanidad sensible y a la tierra que se desgasta irrazonablemente todos los días. Durante mi reclusión comprendí que por una insensatez estaba en prisión y por otra saldría y así sucedió.


¿Qué repercusión desde lo personal, y desde tu mundo poético, implica esta persecución que has sufrido? ¿Qué huellas dejan esos días de encierro para vos y para tus versos?


Nadie sufre como un preso y quizá nadie más que un prisionero de conciencia. Fui testigo del sufrimiento de cientos de mujeres, sometidas a los extremos rectilíneos de la racionalidad, cuando somos, se sabe, la flexibilidad, la intuición, la curva. Las imágenes de la prisión que llevo grabadas en mi alma logran afinarme la certeza de que las cosas deben cambiar para la especie y terminan de convencerme de que el sueño revolucionario de la poesía, que no admite el lenguaje fatigado del mundo actual y sus mecanismos retardatarios, está vigente. El suplicio en las prisiones de la tierra es la prueba de lo urgente de organizar la sociedad. La gente presa no ha tenido mayores oportunidades de vida más allá del crimen, debido a la desorganización social. La prisión los hunde en humillaciones y, después de eso, sólo pueden seguir viviendo volviéndose más perversos. Y yo estaba ahí como testigo. Advertía a mis captores que un poeta preso, un hombre o mujer consciente que caiga prisionero, se vuelve muy poderoso; se produce un efecto contrario al que ellos presumen. Lo rodean las fuerzas indecibles de la naturaleza móvil y portentosa, hasta que esas mismas fuerzas se vuelven contra sus captores.
Por otra parte, la poesía es hija de la necesidad y la cárcel viene a funcionar como una partera alucinada. Casi todos los prisioneros escriben más que cuando estaban en libertad y yo no fui la excepción. Escribí y pareció que mis compañeras de prisión, las casi 160 mujeres de mi patio, quisieran dejar su mejor registro, pues sentí que reinó cierta calma y armonía en “la torre sur”, mientras allí estuve. Hablando cariñosamente con todas, desde el espíritu, pero soportando, junto a ellas, el aterrador trato a una persona prisionera, fui testigo de nuestro dolor de agredidas por una sociedad que, en realidad, es la culpable.
Ahora, al recuperar la libertad,  la vida es una alucinación para mí. Me he sentido como un fantasma, con la vida prestada, esperando mi absolución definitiva, como el “señor K” de El Proceso.


Conocemos las fundadas denuncias en Colombia en contra de los gobiernos de Uribe y de su continuador, Santos, que los incriminan en gravísimas violaciones a los DD.HH. ¿Cuál es el alcance que tiene la represión y la persecución en tu país? ¿Qué implica hoy para un joven, para un trabajador, para un estudiante, vivir en Colombia?


Ningún pueblo de Suramérica padece como el pueblo colombiano. Se habla de que ésta es la democracia más antigua del continente, precisamente porque ha faltado descubrir que es una dictadura de dos siglos. Aquí no se cumple ningún derecho fundamental y no quiero referirme a las estadísticas, que con uno solo de los casos bastaría para despertar la atención. La gente sobrevive y se muere en una pobreza material y espiritual que no amerita sino una oposición digna. Y los opositores son aniquilados de manera masiva, por lo que la mayoría se sume en el miedo y la inacción.
Colombia es un ejemplo apocalíptico de la devastación a la que el hombre sometió al hombre, por ganar unos cuantos pesos de más. El territorio fue arrasado por manos negras que funcionaron al servicio de los intereses poderosos; el alma de la nación macondiana que describiera Gabriel García Márquez está deshecha, ya no existe. Ahora, los mismos usurpadores de las tierras, las conservan por vía legal, legislando a su favor. En las mentes de las mayorías, sobretodo de los jóvenes, se trocaron los valores y se muestra simpatía por las ambiciones particulares y malsanas de las clases mafiosas. Para volver hacer aparecer en el imaginario popular a la generosidad, por ejemplo, se precisa un trabajo de décadas.


¿Qué ocurre, en este contexto, con los poetas, con los periodistas?


Los poetas, artistas y periodistas están cómodos en su trabajo siempre y cuando no toquen el establecimiento y se mantengan dentro de ciertos límites destinados a su oficio. Cuando pasan ese límite se convierten en objetivo militar, como sucedió al genial humorista Jaime Garzón, asesinado para dolor de toda la nación en 1999 y por cuyo crimen se está llamando a investigación a agentes estatales. Los periodistas que hacen críticas a las innumerables actitudes cuestionables de los gobernantes, son inmediatamente señalados en público por los mismos criticados, para después pasar a ser víctimas de amenazas tras las que, de ellos depende, se quedan o no en Colombia. Por último, existe un flagelo manifiesto y es el de la autocensura, pues de la verdad no se quiere saber nada, deliberadamente se cierran las puertas de los mejores escenarios a la exhibición de documentales de denuncia, por ejemplo; y los artistas prefieren el uso de un lenguaje embozado, que no genere mucha polémica ni mayores cuestionamientos en los millones de hombres, mujeres y niños, que permanecen en la ignominia.


¿Cuál fue el peso que logró el movimiento de solidaridad en tu caso?


Todo gesto de solidaridad en prisión se magnifica. Cada manifestación por mi libertad aportó un caballo de fuerza espiritual para sacarme de prisión, estoy segura. Aunque no puedo ofrecer pruebas técnicas de que la solidaridad de los poetas vivos y muertos del mundo me liberó, si sé que así sucedió. Mucho que agradecer a todos los que se atrevieron a manifestarse por mi inocencia, mi juicio justo y mi liberación. A través de casos tipo como el nuestro, se hizo visible la problemática de 7000 mil prisioneros políticos colombianos. Hay mucha gente acusada injustamente, víctima de montajes judiciales, apresada por pensar, que todavía queda en las cárceles y para la que se hace muy complicada la salida.


¿Cómo es la pelea cotidiana de las organizaciones colombianas que luchan contra los atropellos estatales?


Los colombianos están recuperando lo perdido. Nuestra resistencia ancestral conserva esa mirada inmutable que desde siempre habla en silencio de la desazón del pueblo excluido, pero también de su valor y su tenacidad. Cada vez somos más creativos en las formas de la resistencia, como sucede en todo el mundo también. Porque poetas no son sólo los que escriben sino los seres humanos que luchan por ser auténticos en medio de la supresión de los medios mínimos de existencia. Conocí en prisión algunas mujeres originales y eran ellas, las más expresivas y genuinas, quienes padecían la mayor represión de los guardias. Por eso, un ser perseguido y anulado por su manera de pensar acaba por convertirse en un símbolo, en un instrumento de la poesía y de la vida en la pugna por la instalación de la belleza y la igualdad en el horizonte de la humanidad. Lo que sí es cierto es que el precio es demasiado alto y no podemos seguir pagándolo así.  En Colombia, son miles, miles, los que dan la vida, literalmente en esta lucha por la paz y la justicia social. La verdad es que se las quitan. El pasado 7 de junio fue asesinada la líder comunitaria Ana Fabricia Córdoba en Medellín, una mujer inmortal, sobreviviente de la Unión Patriótica. Inmortal como los cinco mil inmortales en nuestra memoria, dirigentes políticos de ese partido, asesinados selectivamente, cuyas ideas intentaron exterminar a través de un genocidio extendido por tres décadas. La primera semana de julio de 2011, fueron asesinados dos líderes populares: Fernando Tequía, gobernador de un resguardo indígena de la etnia Emberá-Catío en Urrao, Antioquia, y el concejal Antonio Mendoza, en San Onofre, Sucre, quien lideraba el proceso de restitución de tierras en su región y cuyo crimen quieren hacer parecer producto de una pelea nocturna. Estos hechos se reiteran diariamente y lo indignante es que ocupan sólo las esquinas de los diarios y los rodea una fría indiferencia, como si no pasara nada. Ya es momento de que cesen las persecuciones y la matanza contra los colombianos más brillantes, dignos y amorosos que son piedras preciosas y su pérdida es irreparable para la humanidad entera.


Reflotando viejos pero actuales debates, ¿cuál es, para vos, el vínculo entre poesía y vida; entre poesía y mundo?


Se nos hace apasionante reiterar que la poesía está antes del mercado y le sobrevivirá. Si se dijo “socialismo o barbarie”, “comunismo o catástrofe”, que se diga hoy “poesía o extinción”. Noam Chomsky ha nombrado en sus teorías lingüísticas el “aspecto creador del lenguaje” como la capacidad, que tiene todo el que usa el lenguaje, para crear un número infinito de oraciones nunca escuchadas antes, nuevas. Quizá este mecanismo del pensamiento y del lenguaje humano haya sido el principal gestor de su habilidad para inventar mundos nuevos y de su capacidad de poetizar la vida, de llenarla de sentido. Esas potencias de creación que han sido despertadas por siglos para la generación de ganancias particulares, pueden ponerse a funcionar, de un momento a otro, en beneficio de la humanidad entera.
La vida no es lo mismo antes y después del sentido poético que le otorgamos: “Poéticamente, vive el hombre en la tierra”. Cada día, en todo el mundo, se experimentan transformaciones generadas por el acceso de las gentes al conocimiento poético y a la acción creadora de las disciplinas artísticas. Mejor dicho, el mundo permanece en la opresión porque, justamente, las mayorías no saben que pueden ser personas creativas. Cuando lo sepan, cuando conozcan la poesía e ingresen ampliamente a ejercer la ciencia y la creación en cualquier ámbito y en auténtica libertad, de seguro amanece sobre la Tierra y es lo que está por suceder, inevitablemente.


Finalmente, ¿en qué estado se halla la causa en tu contra?


En este momento, el proceso volvió a comenzar en un nuevo juzgado. A este juzgado en Cartagena de Indias haremos llegar los poetas, artistas e intelectuales, los reclamos de libertad y juicio justo, en papel físico y con el radicado del proceso, para que ingresen como prueba procesal. Esto será una obra colectiva, una acción poética en la que sabemos que ganará la poesía.

viernes, 21 de octubre de 2011

Sublimación



 (Floridablanca, Colombia, septiembre de 2011)


Sublimar:
hacer saltar pequeñas partículas de encierro
con ayuda del fuego:
amor 
humor
Raspar la costumbre
"Vecino, acérquese, ¿me reconoce usted?
Soy suya, recuérdeme."


Homenaje a las chicas de todas las edades, en cualquier tipo de prisión




sublimación





Fotografías de Daniel Pineda Solano



lunes, 5 de septiembre de 2011

sublimación





Sublimación

He aquí una reja en el aire

Se ha liberado
Como si un juicio no final la cruzara
Qué guarda ahora
A quién
 de qué protege qué
De la vida. Acaso sería
Propiedad depredadora de la reja
Ésta y las otras
Las mil rejas de la ciudad natal
Martillos del celo
Tesoros del tesón
Y esta reja 
en el aire

Guardando la asfixia en el recuerdo se despide un último olvido

Son uno ahora el tesoro y la tierra

La reja vuela por los aires
Se expande en horizontal
en marcha, al fin
Y se respira, conste

Acaricia el aire a la reja
La cuida
La olvida
Son uno el aire y la reja 
atestigua
el tesoro